jueves, 18 de diciembre de 2008

-A la nada-

Un día indeciso, tus ojos evasivos, mi mirada clavada en el horizonte como el ancla de tu barco en mi pequeño mar, la brisa suave, el cielo escupiendo tu nombre en mis labios, mi locura de atraparte, de enredarme en ti, tu no sabes lo que produces en mi, no tienes idea de cómo me estremezco en madrugadas eternas, instantes en los cuales escucho tu voz, tu maldita voz, como desearía incrustarme en tu pecho, salvar tus noches tristes, encarcelar tu lengua, hacerla mía… treparme en tus párpados, ser cortina de tus ojos, hacerte dormir…arrebatarte el aliento y marcharme en plena noche, sin interrumpir tus anhelos… caminar despacio reteniendo tu olor hasta llegar a mi almohada… esconder el secreto entre mis manos y entre mis piernas… adorarte silenciosa… siempre silenciosa.